Mi estilo parte de la naturalidad del momento, de las parejas y de los estilos. Sin forzar, sin artificios, con autonomía y centrándose en los instantes irrepetibles, infiltrándome entre los invitados para captar imágenes auténticas, con detalles muy personales que evidencian mi estilo detrás de la cámara. A través de las fotografías, cuento una historia. Vuestra historia. Creo un hilo conductor con el correcto orden de las imágenes, con sentido e imprimiendo un carácter atemporal que permita envejecer a las fotografías con dignidad y belleza, sin fisuras ni sorpresas desagradables. Así es como se valora una buena fotografía. Un pequeño instante capturado como si fuera una máquina del tiempo. Y no es que tenga mecanismos eléctricos, ruedas ni realice viajes temporales propiamente dichos, son las imágenes que nos permiten a la mente viajar para revivir esos momentos. Con la sensación de presenciar esos bellos instantes, vuelven las emociones de entonces y se crean otras nuevas provocadas al recordar.